martes, 10 de julio de 2012

Una muerte mejor que muchas vidas


Ha muerto Ernest Borgnine (kidney failure!), pero tampoco nos coge tan de sorpresa. De hecho, Borgnine se ha pasado la vida a punto de morir o muriendo (pocos saben morir tan bien como él). Borgnine siempre estaba metido en todo los saraos, desde naufragios, a catástrofes naturales, de perseguido por la pasma, a tiroteado por los gangsters, de remando en un barco vikingo a conduciendo un taxi del futuro-pasado con “Snake” Plissken de paquete. Mil veces soldado en mil guerras diferentes, incluso vestido a veces con falso uniforme de falso soldado de caballería, nunca se iba al final con la chica y, sin embargo, no dejaba pasar una ocasión de flirtear con la parca. Siempre estaba en peligro. Así que no es de extrañar que ahora la haya palmado de verdad.
De todas sus muertes me ha venido a la cabeza una de las más famosas, la de Dutch Engstrom (en la foto, muriendo), al norte de México en 1913, al lado de Pike Bishop, enfrentados salvajes a una miríada de mexicanos armados hasta los dientes. Lo recuerdo riendo mientras dispara. 
Una muerte mejor que muchas vidas.