viernes, 22 de julio de 2011

History is now and England


Ya a la entrada de cualquiera de los Colleges se percibe el gusto por lo teatral de los ingleses, la importancia inmensa que en esta sociedad tiene eso que podemos llamar, sin entrar en más disputas, "representación". La representación es una forma, es una forma de "guardar la forma", un "hacerse cargo" de algo. Ese algo es la tradición. Desde la ceremonia de la coronación en Westminster Abbey, hasta el canto del "You´ll never walk alone" en las gradas de Anfield Road, todo en Inglaterra representa, de uno u otro modo, la tradición. "History is now and England".

miércoles, 20 de julio de 2011

Tras el cristal


Es el nombre de la primera película de Agustí Villaronga que vi. Sordidez, imágenes inteligentes y elaboradas, guión algo abstruso, niños traumatizados, sexualidad reprimida, nazis y torturas mengélicas incluso. Villaronga no parece haber cambiado mucho desde entonces, si se atiene uno a "Pa negre"...
Se me quedó también grabado el título que describe una especie de estado de ánimo que hace inaccesible el mundo, que lo "deja fuera" e imposibilita participar... De algo parecido habla Sylvia Plath en su novela titulada no por casualidad "The bell jar". Como una erradicación completa y definitiva de cualquier vestigio o forma de entusiasmo, que vuelven al mundo incomprensible e inimaginable, ridículo e idiota.

martes, 19 de julio de 2011

Resentimiento


La marca de la mezquindad y la pobreza de espíritu es el resentimiento. Ante las ofensas y desdichas que el destino o los demás nos impongan, sólo hay dos respuestas adecuadas, acordes al carácter que quisiéramos suponernos: la generosa aceptación, con todo lo que ello nos suponga (el controvertido "amor fati" del bueno de Federico), o el desprecio, el desprecio olímpico. Extrañamente creo que ambas son lo mismo, las dos caras de una misma actitud para la cual no hemos aún encontrado una palabra.

The veil of Maya


Esta madrugada, durante mi meticuloso y ¡ay! no poco neurotizado ceremonial del desayuno, frente a la minúscula pantalla reverberante que me está fundiendo la vista, con mis pocos, pero doctos, libros juntos, en esta cocina sacada de no se sabe qué revista de interiorismo para desnortados en la que acampo cada mañana, justo en el Lavazza-Satori, he podido ver el velo de Maya, del que todos hablan. Y no solo verlo, incluso le he hecho una foto...

miércoles, 13 de julio de 2011

6 Harvey Road


Tratando de informarme -vanamente- sobre la, así llamada, "crisis económica" vengo a caer sobre algunos comentarios acerca de Keynes y de sus ajustadas predicciones sobre la crisis alemana tras la guerra. Durante unos años, tras la Gran Guerra Keynes trabajó con solvencia en el departamento divisas del Tesoro (hay una deliciosa historia sobre la compra de pesetas que hizo en la España de Alfonso XIII, y que afianzó aún más su fama de agudo analista), tuvo enconadas disputas académicas durante largo tiempo, hasta que la victoria en su polémica con Hayek y la adopción de sus teorías en las políticas socioeconómicas de la Europa de la posguerra lo encumbraron como el economista de referencia de la socialdemocracia y, aunque de tapadillo, de las variadas democracias cristianas que iban aflorando en el continente tras el final del nazismo. Se le veía como una alternativa razonable al bolchevismo y los planes quinquenales. Keynes tiene, además, una personalidad exhuberante, una vida llena de anécdotas y nunca deja de dar un poco la impresión non-chalante de que, si se dedicaba a esto de la economía, era sólo por distraerse, que a él lo que le interesaba de verdad (como a nosotros!) eran las cosas importantes...
Caí luego en la cuenta de que Keynes no sólo estudió en Cambridge -fue otro de los afamados y secretos "Apostles"- sino que también nació aquí. No se tarda demasiado en encontrar la dirección de su antigua casa familiar, si se busca con algo de método. Y me fui a dar un paseo hasta la puerta. Sorprende lo poco señalada que está. Hay una pequeña plaquita, apenas visible y de un color cobrizo, puesta por una sociedad americana no hace demasiado (¡en los 90!), pero nada que pueda de verdad anunciar o ayude a conmemorar que en esa casa nació uno de los padres de la economía moderna. Quizás sea otra sutil venganza de los austríacos contra el advenedizo middle-class que quiso oponérseles. Sea como sea no pude resistir la tentación de la "cámara subjetiva" fruto de la lectura mañanera de la entrada "Con los ojos del profeta" del magnífico "Blog del Ausente". Una gran ayuda para mi trabajo actual. Esos que se ven ahí, son los escalones que el niño y el adolescente John Maynard Keynes veía y bajaba cada mañana al salir de casa.

viernes, 8 de julio de 2011

To let


Fue lo primero que me saltó a la vista al llegar esta vez a Cambridge. Ni bicicleta, ni visillos, "to let". Ni rastro de los antiguos inquilinos. La imagen de la chica sonriéndome en la ventana, con la cortina ladeada, mientras yo fotografiaba su bicicleta, me ha visitado a veces en los últimos meses. Uno se consuela con fantasías, con deseos que sabe delirantes pero mitigan su extrañamiento del mundo. Uno se dice "bien que de manera bizarra, en forma de sombras y de sueños y de fantasías y de deseos inalcanzables, aún formo parte del mundo, aún estoy en él", sin embargo basta un cartel inmobiliario y una casa vacía para volver a poner las cosas en su sitio.

miércoles, 6 de julio de 2011

Forno al Fresco en Mezzanotte


Salgo a cenar y mientras los luteranos del norte van abandonando las mesas a medida que nos adentramos en la noche, mi nature y mi nurture permanecen impertérritas y fieles, bebiendo grappa y fumándose el habano hasta la perilla. El local me trae algunos recuerdos que la grappa añeja devuelve al baúl, pero tienen unos precios y un horno de leña de los de antes, y la más simple de las masas de pizza sabe a cuando entonces. Así que sigo viniendo de tarde en tarde pese a los fantasmas. Nos vamos quedando solos y veo que alguien está detrás del horno con algo que parece un pincel en la mano.
Hice una serie de fotos sin el menor rubor ni la menor pregunta y no hubo problema. Es la primera vez en mi vida que he visto pintar al fresco. Lo pintado no era gran cosa, pero ver el cuidado que, con tan poca luz, ponía el pintor en cada trazo, sumido en el irreal ambiente de una Trattoría medio vacía a medianoche, fue algo de lo más inusual, como si todos representáramos sin saberlo una tragicomedia más grande que nosotros.

sábado, 2 de julio de 2011

K


"No hay manera de alcanzar una mínima armonía sin saber administrar las distancias, de cualquier tipo que estas sean. La distancia no es una variable física. (...)
Las distancias más vastas, las más insalvables, están a menudo dentro de nosotros. (...)
Algunas personas llegan a nuestra vida para quedarse, aunque se hayan ido."

"Dejando atrás el futuro" (Andrei Rotov, 1977)