El proceso se llama "transdiferenciación" y consiste, básicamente, en retornar al estado celular indiferenciado originario a partir de un organismo pluricelular ya diferenciado. Luego la célula indiferenciada o madre vuelve a crecer hasta formar de nuevo el organismo pluricelular, sin modificación de su genoma. Si no es interrumpido desde el exterior de forma traumática, el proceso no tiene un final conocido. Tras haber envejecido, el organismo gobernado por él rejuvenece. Se puede así decir que es, literalmente, inmortal.
Que se sepa, sólo existe un ser vivo capaz de hacer eso. La medusa cuyo abstruso nombre encabeza esta entrada. Tampoco se sabe bien qué desencadena el proceso de la, así llamada, "ontogenia inversa", pero parece obvio que se produce para escapar de la muerte. En los artículos que he leído se habla de "situaciones de estrés" o "spawning", que para mi más absoluta estupefacción se traduce como "freza" (sic).
La gran revolución en genética está por llegar y se producirá en el próximo siglo. But who wants to live forever?
Hay un excelente cuento de Carpentier en el que los cirios crecen y que prefigura esta perturbadora observación científica. Se titula "Viaje a la semilla" y empieza: "¿Qué quieres, viejo?..."
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/carpen/viaje.htm
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