domingo, 3 de abril de 2011

Vor dem Frühling


El árbol ya tiene de nuevo sus hojas puestas, hoy me he dado cuenta por primera vez este año. En este país de clima tan inhóspito, el modesto anuncio de la primavera me produce una sensación de triunfo casi física. La llegada cíclica de la primavera, la muerte y la resurrección de los salvadores, Osiris, Krishna, Mithra... y el nuestro. Todo una busca del orden que ese ritmo cósmico parece sugerir y que se nos hurta. "Cosmos" significa orden, de ahí la palabra "cosmética". Pero la cosmética no solo embellece y ordena, también oculta. Bajo el cosmos anida el caos, como el monte Olympo hunde sus raices en el Orco.
Ayer, por puro aburrimiento, busqué la letra del "Gaudemaus igitur", que hube de cantar una vez afanosamente en mi adolescencia. En el último verso de la primera estrofa, tras alegrarse de ser jóvenes y lamentarse de que la vejez nos aguarda, los estudiantes cantan que al final de todo, nos queda la tierra, el bello y austero "humus" del latín. "Nos habebit humus".
Yo siempre canté "nos habebit Deum".
Hay que joderse, en eso también nos engañaban.

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